Te llamé en mi insomnio
para que estuvieras
acomodada
en los vacíos que me dejaba el miedo

(no estabas no venías)

al buscarte
solo encontré agujas

fuiste

el silencio que sucedía al llanto

la insatisfacción

lo mismo el combustible del deseo

otro silencio

si escucharas que te llamo
solo sería algún seco eco
que sigue resonando algunas tardes

(c) Quentin de Briey

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s